De improvisto, una bella mujer se acerco a mí, había algo en ella que me resultaba familiar, al principio pensé que podría ser su aroma, su sonrisa sarcástica o sus ojos inquisidores los que despertaban en mi esa sensación de nostalgia, pero cuando me pregunto ¿Cómo matarías tu a alguien? supe inmediatamente lo que era. Aquella mujer que ahora tenía frente a mí, me había hecho una pregunta cuya respuesta llevaba casi 10 años sin ser pronunciada. Decidí, sin embargo, responderla con la misma sinceridad con la que la respondí hace 10 años. ¿Qué me impulso a responderle? ¿Qué había en ella que resultaba intrigante y a la vez familiar? ¿Quién era aquella mujer que tenia frente a mí y que con curiosidad me había preguntado algo que ya había olvidado? Como anteriormente había mencionado, esa respuesta se rebeló a mí apenas la escuche a ella formular aquella pregunta, ella era la misma mujer que me había cuestionado hace ya casi 10 años cuando mi vida apenas comenzaba a aclararse y ahora que mi vida comenzaba a iluminarse de nuevo ella ha vuelto a verificar mis creencias.
El diablo siempre vuelve por sus hijos pensé, y alegremente decidí responderle a aquella vieja amiga.
Diablo: ¿Si tú mataras a alguien, como lo harías?
Veras mi amigo diablo, si yo fuera a matar a alguien por el simple deseo de hacerlo y no impulsado por ninguna venganza, no lo haría con un disparo, no, tampoco fingiría un accidente para encubrir mi crimen, pues yo tengo clase y cultura y no podría permitirme que una persona de mi nivel fuera asociado con algo tan vulgar. Yo torturaría a la persona y prolongaría lo más que pudiera su tortura para que tras semanas de vasto sufrimiento ruegue por su propia muerte.
Diablo: ¿Por qué elegiste ese método?
No hay pasión en un disparo, no hay amor en algo instantáneo, el asesinato debe ser como el sexo. Las dos partes involucradas deben estar consientes de ello, el asesino debe disfrutar lo mas que pueda el momento orgásmico en donde la vida del otro se esfuma y el que va a morir debe conocer que su vida está por terminar y así prepararse para el placer final, el ultimo de sus orgasmos.
Diablo: ¿Le hablarías mientras lo haces?
No, no hay nada en mi que deseo que la otra persona conozca, sin embargo yo se que el que está por morir si hablaría, al principio solo serian gritos, pero el paso del tiempo y la carencia de otro contacto humano harían que la persona sintiera un amor hacia mí, un verdadero amor que no es posible experimentar de ninguna otra manera y así, en sus últimos días, revelaría ante mí su verdadera naturaleza y podría llegar a conocerla mejor que cualquier otra persona.
Al final me pregunto ¿Y que harías con el cuerpo? Y aunque en estos momentos me dé pena admitirlo, no supe que contestarle, solo me quede ahí callado, viéndola a sus hermosos ojos negros con mi cara de idiota durante unos minutos. – Ahí tienes tu excusa- fue lo único que dijo al marcharse.
Ahora me encuentro solo y he decidió buscar esa respuesta, así cuando la vuelva a ver, sabré que responderle.
me agrado mucho!
la tortura siempre saca a relucir lo mejor y lo peor de cada quien
saludos