….”Cuando la vida está por brindarte alegrías enormes, es cuando pone frente a ti las pruebas más duras”
Esa frase, misma que parece sacada de un libro de autoayuda de esos que tanto desprecio, llegaba a mí mente justo en el instante en que mi cuerpo ansiaba por saborear el oxidante sabor del cigarro una vez más y en uno de esos “momentos de claridad” logre convencerme de bajarme del carro y entrar a mi casa.
El sentimiento no tardo en desvanecerse y mi vieja amiga la nostalgia aprovecho el momento para llamar en mi puerta y yo, enamorado de sus pláticas, la deje entrar mientras recordaba con anhelo aquellos días en el que mundo solo era sueños y humo.